domingo, 16 de octubre de 2011

Fueron las de Barcelona y Madrid

Fueron las de Barcelona y Madrid, junto a las de Roma y Lisboa, las manifestaciones más multitudinarias del 15-O, como no podía ser de otra forma tratándose de un movimiento nacido en España (inspirado, eso sí, en la egipcia plaza Tahrir) y exportado al resto del mundo gracias, sobre todo, a las redes sociales. La Puerta del Sol, en Madrid, fue de nuevo el epicentro de la Spanish Revolution. Como hace cinco meses, los indignados regresan a la primera fila de la actualidad en la recta final de una campaña electoral, esta vez la de las legislativas del 20-N. Está por ver qué es lo que harán hasta entonces y si ejercen algún tipo de influencia en una contienda que parece decidida antes de empezar, pero ayer demostraron varias cosas: que son muchos, que están muy enfadados, que tienen capacidad de movilización y que ideológicamente exigen muchas cosas que difícilmente cambiarán con un Gobierno del PP, como no han cambiado con uno del PSOE bajo el cual se sienten, literalmente, abandonados a la intemperie por el sistema.